Rompe el silencio y acusa campañas de desinformación del oficialismo luego del operativo histórico en la Sierra Tarahumara contra el crimen organizado
Por Félix Muñiz

La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, salió públicamente a responder a los ataques del oficialismo y a las campañas de desinformación surgidas tras el exitoso operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde autoridades aseguraron toneladas de precursores químicos y miles de litros de metanfetamina en uno de los golpes más contundentes contra el crimen organizado en la región.
En un mensaje directo y firme, la mandataria estatal Maru Campos dejó claro que en su administración “no hay espacio para la impunidad ni para acuerdos en lo obscurito”, frase que se convirtió en una fuerte crítica a quienes han intentado politizar el combate al narcotráfico en Chihuahua.
El operativo, considerado estratégico por el impacto económico y logístico contra grupos criminales, desató una ola de cuestionamientos desde sectores afines al oficialismo federal, que en lugar de reconocer los resultados obtenidos por las fuerzas estatales y federales, optaron por sembrar dudas y alimentar ataques políticos contra el gobierno estatal.
La gobernadora chihuahuense Campos Galván recordó que no es la primera vez que enfrenta persecuciones y campañas de desprestigio, pero sostuvo que seguirá dando la cara y manteniendo una política de combate frontal contra la delincuencia organizada.
“Ustedes me conocen: siempre he estado presente aun cuando he tenido que enfrentar persecuciones e injusticias”, expresó la gobernadora, al tiempo que reiteró que su prioridad seguirá siendo garantizar la seguridad y la libertad de las familias chihuahuenses.
La declaración ocurre en un contexto donde la violencia y la presencia del crimen organizado continúan siendo uno de los mayores desafíos para el país, mientras desde distintos sectores se exige mayor coordinación entre los gobiernos estatales y federales para combatir de manera efectiva a los cárteles.
Sin embargo, lejos de cerrar filas frente a un golpe histórico contra el narcotráfico, voces cercanas al oficialismo han preferido convertir el tema en un campo de confrontación política, evidenciando una vez más la polarización que domina el escenario nacional.
La mandataria estatal sostuvo que continuará trabajando en coordinación con las instituciones del Estado Mexicano para preservar el estado de derecho y mantener la paz en Chihuahua.
El mensaje de Maru Campos también fue interpretado como una advertencia política: en Chihuahua no habrá tolerancia para pactos oscuros ni simulaciones en materia de seguridad. Mientras algunos apuestan por la confrontación mediática, el gobierno estatal presume resultados concretos en el combate al crimen organizado, dejando al descubierto la incomodidad que ciertos sectores políticos muestran ante acciones que exhiben eficacia y determinación.
