El senador por Chihuahua Mario Vázquez califico de hipócritas a los legisladores de Morena
Por Félix Muñiz
La discusión en el Senado sobre seguridad pública y la participación de agentes extranjeros en México escaló a un duro choque político, luego de que senadores del Partido Acción Nacional respaldaran que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acuda al Senado para, en palabras del legislador panista Ricardo Anaya Cortés, “dar clases” al oficialismo sobre cómo sí se combate al crimen organizado y cómo no se pacta con narcotraficantes.
Durante la reunión extraordinaria de la Comisión de Puntos Constitucionales, el senador panista por Chihuahua, Mario Vázquez Robles, lanzó una crítica frontal al bloque oficialista, al calificar de “hipócritas” a legisladores de Morena por cuestionar operativos de seguridad mientras, sostuvo, no han aclarado plenamente los alcances de la intervención de agentes extranjeros en tareas de seguridad.
“Hipócritas, no hay otra forma de expresarlo”, sentenció el legislador, en un señalamiento que elevó la confrontación política y exhibió la polarización en torno a la estrategia de seguridad.
A la crítica se sumó el coordinador panista en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, quien convirtió la defensa de Maru Campos en una ofensiva contra Morena. “¿Quieren que venga la gobernadora de Chihuahua a darles clases de cómo sí se combate al crimen organizado?”, lanzó desde tribuna, en una intervención cargada de cuestionamientos al oficialismo.
La crítica panista no se limitó a respaldar a la mandataria estatal. También exigió que comparezcan otros actores, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, en una embestida que buscó colocar bajo escrutinio presuntos vínculos, omisiones y contradicciones del oficialismo en materia de seguridad.
El fondo de la crítica apunta a lo que el PAN considera una doble narrativa de Morena: cuestionar operativos exitosos, como el desmantelamiento de un laboratorio clandestino en Chihuahua, mientras evade discutir presuntos pactos o irregularidades en gobiernos afines.
Mario Vázquez también cuestionó la falta de claridad del gobierno federal sobre el control de agentes extranjeros, y señaló que la Secretaría de Relaciones Exteriores debería tener un papel central para evitar opacidad en estos casos.
El episodio dejó más que una confrontación legislativa: exhibió una disputa por la narrativa del combate al crimen organizado. Desde la oposición, el mensaje fue directo: no sólo defender a Maru Campos, sino usar su eventual comparecencia para cuestionar al oficialismo y denunciar lo que consideran hipocresía política frente a la seguridad nacional.

