Acusa que el crimen organizado ha sustituido al Estado en amplias regiones del país y exige romper el pacto de impunidad que protege a políticos vinculados con la delincuencia
Por Félix Muñiz

La política de seguridad de “Abrazos, no Balazos” dejó de ser un experimento fallido para convertirse en una amenaza directa contra las instituciones del país. Así lo afirmó la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, quien lanzó una severa crítica al gobierno federal al asegurar que México atraviesa la crisis institucional más profunda de su historia moderna como consecuencia de la expansión del crimen organizado y la protección política que, dijo, reciben sus presuntos aliados.
La legisladora del PAN Kenia López sostuvo que el Estado mexicano enfrenta una situación límite, donde amplias zonas del territorio nacional han quedado bajo el control de grupos criminales que imponen sus propias reglas y ejercen funciones que corresponden a las autoridades legítimamente constituidas.
“Estamos viviendo la crisis institucional más profunda de la historia moderna de México, generada por los vínculos de los gobiernos con el crimen organizado, fruto de la fracasada política de ‘Abrazos, no Balazos’”, sentenció.
López Rabadán afirmó que en al menos el 30 por ciento del país la delincuencia organizada se ha convertido en el verdadero poder. Según expuso, los grupos criminales cobran cuotas a comerciantes, productores y ciudadanos simplemente para permitirles trabajar o vivir, mientras las autoridades permanecen rebasadas o ausentes.
La diputada advirtió que a este escenario se suma un elemento particularmente grave: los señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre políticos mexicanos y organizaciones criminales.
Lejos de responder con investigaciones transparentes y acciones contundentes, acusó, el régimen ha optado por proteger a sus aliados políticos y cerrar filas en torno a quienes enfrentan cuestionamientos públicos.
“La pregunta es si el régimen seguirá utilizando la soberanía como escudo político para proteger a los narcopolíticos o si finalmente empleará todas las herramientas del Estado para combatirlos”, cuestionó.
La presidenta de la Cámara de Diputados enfatizó que la defensa de la soberanía nacional no debe utilizarse para evadir responsabilidades ni para descalificar denuncias relacionadas con posibles actos de corrupción o vínculos criminales.
“Nadie está acusando al pueblo de México. Lo que se está señalando son presuntos nexos entre algunos políticos y el crimen organizado”, puntualizó.
Ante la magnitud de la crisis, López Rabadán hizo un llamado a la Presidencia de la República y al titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para construir un gran diálogo nacional que permita rescatar al Estado mexicano del deterioro institucional provocado por la delincuencia organizada y la corrupción gubernamental.
Finalmente, sostuvo que el país enfrenta una decisión histórica: continuar tolerando la impunidad o emprender una verdadera reconstrucción institucional.
“Es hora de romper el pacto de impunidad”, concluyó.
