Acusa que la nueva iniciativa sobre el Poder Judicial confirma los errores de la reforma de 2024 y profundiza la concentración de poder en manos del oficialismo
Por Félix Muñiz

La nueva iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para modificar la reforma judicial aprobada en 2024 representa, según el coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve Baños, la admisión implícita de un fracaso que Morena se niega a reconocer públicamente.
Entrevistado en el marco de la Comisión Permanente, el legislador priista Manuel Añorve sostuvo que los cambios que serán discutidos en el próximo periodo extraordinario evidencian las deficiencias de una reforma que, desde su origen, estuvo marcada por la improvisación, la opacidad y el control político.
El senador por el Estado de Guerrero Añorve Baños afirmó que la llamada “reforma a la reforma” no es más que un intento por corregir errores que el propio oficialismo provocó al desmantelar el sistema judicial bajo el argumento de democratizarlo.
Señaló que el nuevo proyecto recupera mecanismos que anteriormente existían en el Poder Judicial, como las salas especializadas y los procesos de capacitación judicial, figuras que fueron eliminadas o debilitadas por la reforma impulsada por Morena.
El senador priista calificó como una “pifia” el método de selección de aspirantes mediante tómbolas y denunció la influencia de los llamados “acordeones” en la elección judicial. A su juicio, lejos de fortalecer la independencia de jueces y magistrados, el proceso permitió la imposición de perfiles cercanos al partido gobernante, privilegiando la lealtad política por encima de la capacidad profesional.
“Estamos viendo el reflejo del fracaso del apoderamiento del Poder Judicial por parte de Morena”, declaró. Añorve comparó el modelo impulsado por la llamada Cuarta Transformación con los procesos de concentración de poder ocurridos en Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, argumentando que se han roto los contrapesos democráticos y debilitado la división de poderes.
Asimismo, cuestionó la creación de nuevos mecanismos de supervisión electoral y de evaluación de candidaturas, al considerar que estarán integrados por organismos y funcionarios afines al oficialismo. Según el legislador, esto impedirá una vigilancia imparcial y fortalecerá el control político sobre las instituciones.
El coordinador parlamentario también advirtió que la falta de independencia judicial genera incertidumbre para inversionistas nacionales y extranjeros, afectando incluso las negociaciones comerciales internacionales. Finalmente, reiteró que el PRI votará en contra de la iniciativa al considerar que no corrige el problema de fondo: la subordinación del Poder Judicial a los intereses políticos de Morena y del gobierno federal.
