Aseguró que las reformas impulsadas por Claudia Sheinbaum reducen el riesgo de injerencia extranjera en las elecciones de 2027
Por Félix Muñiz

El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, destacó ante senadores una disminución de 67 por ciento en las incautaciones de fentanilo en la frontera con Estados Unidos, como uno de los principales resultados de la cooperación bilateral en materia de seguridad. Sin embargo, el dato abre interrogantes sobre su interpretación: una reducción en los decomisos no demuestra, por sí misma, cuánto ha disminuido el tráfico de esta droga ni cuál es su impacto real en las comunidades de ambos países.
Durante un encuentro con integrantes del Senado, en el marco de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el canciller expuso los avances de la política exterior mexicana y defendió una relación con Washington basada en el respeto a la soberanía, la responsabilidad compartida y la cooperación sin subordinación.
Velasco también informó que más de 35 mil armas han sido sacadas de circulación en México y que 80 por ciento de ellas provienen de Estados Unidos. La cifra evidencia la dimensión del tráfico de armamento desde el país vecino y refuerza la necesidad de que la colaboración bilateral no se concentre únicamente en el combate al narcotráfico, sino también en frenar el flujo de armas que alimenta la violencia en territorio mexicano.
Aunque el funcionario presentó estos indicadores como avances, la evaluación de la estrategia requiere información complementaria sobre las rutas de tráfico, las redes criminales desarticuladas, las detenciones y el destino de las armas aseguradas. Sin esos elementos, los porcentajes y las cifras de decomisos ofrecen una imagen parcial de un problema que continúa imponiendo elevados costos sociales y de seguridad.
Otro de los temas abordados fue el riesgo de injerencia extranjera en el proceso electoral de 2027. Velasco sostuvo que las iniciativas enviadas por la presidenta Sheinbaum y respaldadas por el Senado y el poder constituyente han reducido esa posibilidad, al fortalecer la soberanía nacional y establecer que el destino político de México debe permanecer exclusivamente en manos de los mexicanos.
El canciller afirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores trabaja diariamente bajo los principios constitucionales y que mantendrá una diplomacia orientada a proteger la independencia del país. No obstante, no detalló qué indicadores permiten afirmar que el riesgo de intervención electoral ha disminuido ni qué mecanismos específicos se aplicarán para prevenir posibles operaciones de influencia extranjera.
La defensa de la soberanía constituye una responsabilidad fundamental del Estado, pero también exige distinguir entre la aprobación de reformas legales y su eficacia práctica. La existencia de nuevas disposiciones no elimina automáticamente las amenazas, por lo que resulta indispensable transparentar los riesgos identificados, fortalecer la coordinación institucional y garantizar que cualquier medida preventiva respete los derechos políticos y las libertades democráticas.
En el encuentro, Velasco también reportó más de 150 mil casos de protección consular atendidos durante el año y destacó la modernización de los servicios para los mexicanos en el extranjero. Asimismo, resaltó el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Perú y el fortalecimiento de los vínculos con España, Europa y Asia-Pacífico.
El mensaje del canciller ante el Senado fue de avances y cooperación, pero los desafíos siguen vigentes. La disminución de decomisos y las reformas contra la injerencia extranjera deben traducirse en resultados verificables. En seguridad y política exterior, defender la soberanía no solo implica proclamar principios, sino demostrar que las decisiones públicas producen mayor protección, menos violencia y garantías efectivas para la democracia
