El dirigente nacional del PRI advierte que el gobierno pretende usar hasta 30% del ahorro de los trabajadores para cubrir el fracaso de sus proyectos
Por Félix Muñiz

La polémica sobre las AFORES encendió una nueva confrontación política. El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, acusó que MORENA ya dilapidó el dinero público en “obras faraónicas que no funcionan” y ahora pretende utilizar los ahorros de los trabajadores para tapar los boquetes financieros.
En sus redes sociales el senador del PRI Alejandro Moreno dijo que “aeropuertos vacíos, trenes que no conectan, refinerías que no refinan. Y ahora van por lo último que te pertenece: tu AFORE”, lanzó el legislador priista en una crítica directa a los proyectos emblemáticos del actual gobierno.
El líder priista, expuso que bajo el argumento de una supuesta “inversión estratégica”, la administración federal busca disponer de hasta 30 por ciento de los fondos acumulados en las cuentas individuales de retiro.
El señalamiento no es menor. Las AFORES representan el ahorro de millones de mexicanos que durante décadas han aportado parte de su salario con la expectativa de un retiro digno. Para Moreno, la intención de redirigir esos recursos a proyectos gubernamentales refleja no solo improvisación financiera, sino una peligrosa tentación de convertir el patrimonio de los trabajadores en la “caja chica” del Estado.
“Prometieron que no tocarían las pensiones. Hoy quieren usar el ahorro de los trabajadores para cubrir su incompetencia. Se acabaron el presupuesto y ahora voltean a ver lo que es tuyo”, sostuvo. “Alito” Moreno insistió en que el dinero acumulado en las AFORES no es un fondo disponible para rescatar proyectos fallidos ni para maquillar cifras.
La crítica del PRI se centra en lo que califica como un modelo de gasto sin planeación ni resultados. Obras multimillonarias que no generan los beneficios prometidos, sobrecostos, baja rentabilidad y opacidad, forman parte del diagnóstico opositor. En ese contexto, la posibilidad de que el gobierno recurra al ahorro privado para financiar infraestructura es vista como un síntoma de agotamiento presupuestal.
Moreno subrayó que el ahorro para el retiro es patrimonio individual, fruto de años de trabajo, desvelos y sacrificios. “Es para tu tranquilidad, para tu familia. No es fondo para sus caprichos”, enfatizó.
La discusión sobre las AFORES y el uso del dinero público abre un debate de fondo: ¿puede el gobierno redirigir el ahorro de los trabajadores bajo el argumento de desarrollo nacional? Para el PRI, la respuesta es categórica: no.
En medio de la incertidumbre económica, millones de mexicanos observan con preocupación cualquier intento de alterar las reglas de su retiro. El futuro financiero de los trabajadores, advierte la oposición, no puede convertirse en la tabla de salvación de proyectos cuestionados.
