Denuncia la falta de consulta y el uso partidista de un pronunciamiento del Congreso, que ignora los principios de legalidad y representación
Por Félix Muñiz

En un acto que desdibuja los límites de la legalidad y el respeto mutuo entre los poderes del Estado, la diputada Kenia López Rabadán ha catalogado la decisión de la Comisión Permanente de leer un pronunciamiento sin consulta previa ni votación como un “albazo autoritario”.
Esta afirmación no solo resuena en la esfera política nacional, sino que debería encender las alarmas sobre el futuro de nuestra democracia.
La presidenta de la Cámara de Diputados Kenia López, expresó su incredulidad ante un acto que sesiona sin el consenso de instituciones fundamentales como el PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano.
“Es increíble que sean capaces de fijar una posición, un pronunciamiento público a nombre del Congreso Mexicano”, exclamó, señalando la grave falta de representatividad que este pronunciamiento implica.
La incapacidad de dialogar y de construir un consenso entre las diversas fuerzas políticas pone en tela de juicio la legitimidad de cualquier alegato que surja de este ejercicio.
Un elemento que refuerza esta crítica es la controversia en torno a la asistencia de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en un evento tan claramente partidista como el que tuvo lugar en el Monumento a la Revolución. “Eso no le hace bien a la división de poderes, no le hace bien al pueblo de México”, advirtió enérgicamente, recordando que el respeto a la autonomía de cada poder es fundamental para el funcionamiento de una democracia saludable.
López Rabadán también cuestionó la calidad del pronunciamiento en sí, tachándolo de mal redactado y con una técnica legislativa deficiente. Un “deber ser” que, en su opinión, se transformó en un “ejemplo lastimosísimo” de un Parlamento que debería funcionar de manera colegiada y respetuosa.
Sin embargo, el trasfondo que más preocupa a la diputada no es solo la legalidad, sino la lucha contra la corrupción vinculada al narcotráfico.
En su discurso, lamentó que, tras toda la pompa y el despliegue de recursos, “no se dijo nada” sobre cómo investigar y sancionar a los políticos vinculados al crimen organizado.
“Ayer, después de todo… no se dijo nada”, reiteró, dejando claro que la lucha por la soberanía se ve empañada por intereses espurios y, en consecuencia, el verdadero bienestar de los mexicanos queda relegado.
Es urgente que el Congreso recupere su carácter representativo y honesto. La ciudadanía merece no solo pronunciamientos, sino acciones concretas y eficaces que la respalden; un reclamo que, como bien concluyó López Rabadán, debería enfocarse finalmente en respaldar las necesidades de los mexicanos, y no solo las de un grupo político.
