Acusa incapacidad, improvisación y corrupción en la llamada “4 transformación”
Por Félix Muñiz

El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve Baños, lanzó una severa crítica contra el gobierno encabezado por Morena, al que calificó como un “sinónimo de fracaso”, particularmente por los proyectos ferroviarios impulsados en los últimos años.
El legislador priista por el Estado de Guerrero Manuel Añorve, señalo que la actual administración ha convertido la infraestructura en un escaparate de errores, sobrecostos y deficiencias operativas que afectan directamente a los ciudadanos.
Añorve Baños aseguró que la incapacidad, la improvisación y la corrupción se han consolidado como el modelo de gobierno predominante.
Como ejemplo, señaló el Tren Maya, una de las obras insignia del sexenio, que —dijo— terminó costando tres veces más de lo prometido inicialmente. A pesar de la inversión millonaria, denunció que el proyecto presenta baja afluencia de usuarios y ha registrado constantes descarrilamientos, lo que pone en duda su viabilidad y seguridad.
En la misma línea, el político guerrerense criticó el Tren Interoceánico, el cual, afirmó, opera con equipo obsoleto y ha estado marcado por múltiples accidentes.
Recordó que en uno de los incidentes más recientes murieron 14 personas, lo que calificó como una tragedia que evidencia la falta de mantenimiento y planeación. Actualmente, añadió, el servicio prácticamente se encuentra detenido, lo que refuerza la percepción de un proyecto fallido.
El caso más reciente, subrayó, es el tren que conecta con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), inaugurado hace apenas unos días. Añorve denunció que, pese a su reciente puesta en marcha, ya presentó fallas, lo que confirma un patrón de negligencia en la ejecución de obras públicas.
“Construyen mal y operan peor”, sentenció el legislador priista, al tiempo que cuestionó la narrativa oficial de transformación. Para Añorve, estos proyectos no solo representan un desperdicio de recursos públicos, sino también una muestra clara de la falta de capacidad técnica y administrativa del gobierno.
Las declaraciones del senador se suman a un creciente debate sobre la eficiencia y transparencia de las grandes obras federales. Mientras el oficialismo defiende los proyectos como motores de desarrollo, la oposición insiste en señalar inconsistencias y resultados por debajo de las expectativas.
En medio de esta confrontación, los usuarios y ciudadanos continúan enfrentando las consecuencias de decisiones que, según otros críticos, han sido mal planeadas desde su origen.
